Compraste un par de botellas para una ocasión especial y quieres asegurarte de que se mantengan en perfectas condiciones hasta el momento de destaparlas. No necesitas invertir en una cava profesional; solo sigue estos pasos básicos:
Posición horizontal: Si la botella tiene corcho natural, guárdala acostada. Esto mantiene el corcho húmedo, evitando que se seque y permita la entrada de aire que oxidaría el vino.
Luz y temperatura constantes: Busca un lugar fresco, oscuro y sin vibraciones (como el fondo de un closet o una alacena). Evita la cocina, ya que los cambios de temperatura por la estufa dañan el vino rápidamente.
Una vez abierto: Tapa bien la botella y guárdala en la refrigeradora. Un tinto se conserva bien de 3 a 5 días, mientras que un blanco o rosado mantendrá su frescura entre 2 y 4 días.
Cuidar tus botellas garantiza que cada copa entregue exactamente los aromas y sabores que el enólogo diseñó para ti.